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Zona abdominal y lumbar de un corredor

abdominales

Normalmente se tiende a pensar que para correr solamente se requiere tener en buena forma las piernas y cuidar los pies. Sin embargo, al correr se utiliza todo el cuerpo: desde los brazos y los glúteos, hasta la espalda y los abdominales.

Los abdominales y los lumbares ayudan a mantener el cuerpo erguido y minimizan dolores de espalda y de la zona pélvica. Son el centro del cuerpo y mantenerlos fuertes ayudan al balance general del organismo. Hacer abdominales fortalece un área específica del cuerpo que no se desarrolla si solamente trotamos.

Por esto es importante también dedicarle tiempo y esfuerzo a nuestro abdomen. Los entrenamientos funcionales, la práctica del yoga, la natación o la bicicleta van a ser excelentes a la hora de poner a tono todo nuestro cuerpo para la práctica del running. Nuestro cuerpo es una unidad indivisible que actúa de manera integral cuando corremos.