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¿Sufres de debilidad muscular?

Debilidad muscular

Aprobada la prueba número 1: estar consciente de que correr es una actividad aeróbica, repetitiva y que no fortalece los músculos. También conoces que la debilidad muscular puede disminuir el desempeño en la carrera y producir lesiones por sobreuso. Ahora, ¿tienes claras sus señales? Conócelas y desaparece debilidad muscular de tu vida deportiva.

La debilidad muscular es la sensación de bajos niveles de fuerza a lo largo de un período de tiempo. Conduce al cansancio, debido a la disminución de la capacidad de los músculos para mover una carga. La pregunta, ¿cual carga? desde el peso corporal hasta el morral de entrenamiento. En consecuencia, el movimiento requiere de la fuerza de los músculos.

La debilidad muscular aparece lentamente, pero va dando señales claras que muchas veces queremos pasar por alto:

1. Disminución del volumen de los músculos, conocido como hipotrofia muscular: puede ser más acentuada en un segmento que en otro, produciendo desbalances de fuerza entre los segmentos corporales.

2. Cambios en la postura: ciertos músculos como los isquiotibiales (popularmente conocidos como femorales) se acortan y modifican la postura, apareciendo condiciones como la cifosis (joroba) y disminución de la zancada al correr.

3. Disminución de la movilidad: la existencia de menos fibras disponibles para ejecutar contracciones musculares potentes conduce a la disminución del rango de movimiento de las articulaciones.

4. Movimientos dolorosos: la debilidad de los grupos musculares principales en determinado movimiento requiere de la asistencia de músculos más pequeños e inefectivos, los secundarios, patrón de activación muscular que produce dolor.

Sé sincero, ¿Cuántas señales tienes?

Desde ya busca a un especialista que te entrene en función a tu actividad física. Aléjate de la debilidad, de las lesiones y empieza a rendir al máximo.

Fuente: SoyMaratonista.com