COMPARTIR

Si eres corredor probablemente habrás sufrido de uñas encajadas

pie

La lista de lesiones que puede sufrir un corredor es larga: fascitis plantar, tendinosis aquilea, síndrome de la banda iliotibial, y otras tantas.

Una lesión diferente, no muy mencionada, pero sumamente recurrente entre corredores es la onicocriptosis, más conocida como uña encarnada.

La onicocriptosis o uña encarnada, es una patología que se produce cuando la uña comienza a crecer en la piel que rodea los dedos del pie.

Las uñas encarnadas pueden ser extremadamente dolorosas, ya que el daño que genera el choque de la uña con la piel suele generar una infección sumamente molesta .

DIAGNÓSTICO

No todas las uñas encarnadas son iguales y por ello es vital el diagnóstico adecuado, que se realiza con la exploración y la historia clínica.

Las uñas encarnadas pueden ser ubicadas en alguno de los siguientes estadíos:

Estadío I: Aparece eritema, edema leve, y dolor a la presión.

Estadio II: El dolor y el edema aumentan y el rodete hipertrófico sobrepasa la lámina.

Estadio III: Hay tejido de granulación. Se realiza el diagnóstico diferencial con verrugas periungueales y tumoraciones benignas.

PREVENCIÓN

Aunque algunas personas son más propensas que otras a sufrir de uñas encarnadas y la prevención puede ser difícil, existen dos buenas formas de minimizar el riesgo:

-Corte de uñas adecuado y buena higiene de los pies.

-Calzado adecuado ( no usar punteras demasiado estrechas o palas muy bajas)

TRATAMIENTO

Los estadíos iniciales de la onicocriptosis ( I,II), pueden solventarse con tratamientos conservadores, pero si la onicocriptosis es recurrente (todos los meses) o se encuentra en estadio III, es probable que el tratamiento deba ser invasivo.

El tratamiento conservador consiste en la extracción de la espícula (la astilla del borde lateral de la uña que se incrusta en el tejido blando del surco) para liberar partes blandas.

Otra alternativa es la matricectomía con fenol, una técnica sencilla, ambulatoria, que en dos semanas permite al corredor volver a readaptarse a la actividad con unos cuidados mínimos. Tanto el tratamiento conservador como el invasivo ha de hacerse por el profesional del pie, que en este caso seria el podólogo.

Fuente: RunFitners.com