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Rodilleras, coderas, vendajes: ¿son convenientes? ¿Cuándo sí y cuando no?

Las ortesis (coderas, rodilleras, tobilleras), los vendajes funcionales y más recientemente los vendajes kinesiológicos (kinesiotaping), son recursos terapéuticos de la medicina y en particular de la rehabilitación médica y medicina del deporte. Estos tratamientos no son un recurso único y aislado para tratar lesiones del sistema musculoesquelético, además de tener indicaciones muy precisas para cada tipo de lesión, en qué etapa del tratamiento se utilizan y cuál es el objetivo que se busca al utilizarlos.

El paciente suele reportar que al utilizar una tobillera, rodillera y aún hasta una codera, “siente seguridad”, “siente estabilidad”, no sabe describir por qué o cómo, pero se siente “más seguro”, y sí, en realidad este es el efecto general de la mayoría de estas ortesis, una percepción de que “existe la articulación” y está así descrito en la literatura médica. Las ortesis de rodilla y tobillo por ejemplo, sí aumentan la percepción de posición articular, producido esto por el efecto de compresión, permitiendo al paciente muchas veces corregir la postura, la posición articular con contracción muscular, de manera más consciente al caminar o correr, y por lo tanto ayudar a la percepción articular de posición articular (kinestesia y propiocepción) para la estabilización dinámica de una articulación.

1111Las ortesis básicas tipo tubulares de compresión, en rodilla, tobillo y codo, por lo general tienen este efecto de mejorar la percepción de posición articular y mejorar la estabilidad dinámica, sobre todo en las articulaciones que soportan peso, tobillo y rodilla.

 

 

Existen ortesis más sofisticadas, más rígidas, con refuerzos específicos para suplir la deficiencia de una estructura ligamentaria, como son las ortesis estabilizadoras de tobillo dinámicas, bivalvas, utilizadas en el tratamiento agudo y control crónico de los esguinces de tobillo y la inestabilidad posterior a una lesión.  Estas ortesis o férulas estabilizadoras de tobillo, tienen una indicación y se utilizan de manera muy efectiva en el tratamiento conservador de lesiones ligamentarias en tobillos (esguinces) permitiendo a un deportista incorporarse rápidamente a su actividad, aún con lesiones muy agudas, pero protegiendo y permitiendo la cicatrización adecuada del tejido lesionado.

En cambio, las ortesis voluminosas, costosas y muy incómo222das, que pueden utilizarse para lesiones de los ligamentos de la rodilla, no suelen tener la misma efectividad por lo complicado de esta articulación y las grandes cargas que debe soportar, no logrando compensar o estabilizar deficiencias de un ligamento cruzado anterior o un ligamento colateral medial, que en la mayoría de los casos, pueden ameritar tratamiento quirúrgico para recuperar la estabilidad articular.

 

Otro tipo de ortesis, como las de contrafuerza, muy útiles para procesos inflamatorios o sobrecargas tendinosas, se utilizan en tendón patelar en rodilla, en tendón de Aquiles en tobillo, y en codo para las epicondilitis laterales (codo de tenista). Estas son las famosas bandas infrapatelares, por ejemplo, que a veces son utilizadas con indicaciones para la cual no fueron diseñadas, como para “estabilizar la rótula”. Tienen un uso terapéutico muy específico, para limitar la carga de un tendón lesionado, o en recuperación, al cual queremos disminuir su tracción y se utilizan estas ortesis de contrafuerza como parte del tratamiento, no como tratamiento único y aislado.

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Los vendajes funcionales con adhesivo en medicina del deporte también pueden utilizarse para asistir la estabilidad articular, proteger un tendón inflamado y lograr que un atleta se incorpore a su actividad con menor dolor, sobrecarga y permitiendo al función, sin aumentar o exacerbar la severidad de una lesión.

Los vendajes más nuevos, como el kinesiotaping, tienen también una función muy específica, desde asistir en el drenaje de hematomas o edemas asociados a una lesión, proteger fibras musculares o tendinosas con lesiones leves y muchas veces se utilizan para ayudar o prolongar el efecto de otras técnicas como liberación  muscular y tendinosa que son parte de un tratamiento de rehabilitación.

En conclusión, este tipo de tratamiento, que nos ofrece opciones tan amplias como la farmacología misma, es un recurso terapéutico más, que como todo en la medicina, debe ser indicado por un especialista y con un objetivo en particular, el uso y abuso de estos recursos por un deportista puede contribuir a prolongar una lesión en el tiempo, hacerla más severa, o producir una nueva lesión, que por lo general es en piel, con ampollas, puntos de fricción, escoriaciones y hasta hematomas por la compresión que puede producir una ortesis  o un vendaje mal indicado o mal colocado.

Por: Lilian Núñez