COMPARTIR

Que “el flato” no te pare

img_como_evitar_el_flato_21035_orig  Se trata de un dolor intenso en los abdominales laterales que aparece de repente cuando estás corriendo, nadando o rodando en bici.

¿Te ha sucedido alguna vez que estás corriendo y de pronto sientes un dolor intenso en los abdominales laterales?  Como dirían las abuelas “una punzada en el costado”. Pues posiblemente estés ante algo muy común en los deportistas  que se conoce como “flato”.

Muchos piensan erróneamente  que son gases, pero en éste trabajo te vamos a despejar algunas dudas.

El flato (‘side-ache’, ‘subcostal-pain’ o ‘stitch’, en inglés) es un dolor que tiende a situarse entre el pecho y el abdomen a la altura del músculo diafragma y, lo más curioso, suele aparecer en las actividades físicas que implican carrera, aunque también se da con frecuencia en la natación. Por esta razón existen muchas teorías que explican el dolor por las oscilaciones de la carrera debido a la tensión de los ligamentos que unen el estómago con el diafragma. Además, también explicaría que al comer o beber más (estomago más pesado) aumentan las oscilaciones, y por lo tanto, el flato.

Otra teoría: una referente al flujo sanguíneo explica que cuando realizas una  actividad física, la sangre se dirige hacia los músculos implicados y se restringe al diafragma, provocando dolor y, además, al comer o beber  éste no recibe sangre ni oxígeno suficiente. Esta teoría indica que el flato estaría asociado a problemas en la respiración por falta de oxígeno. Por otra parte, una tercera teoría explica que cuando se sobrecarga el estómago, se irrita el peritoneo provocando dolor.

El tema del flato tiene lagunas. Lo más acertado es pensar que se puede atribuir  a alguna de estas causas, y que por separado o en conjunto, hacen aparecer este molesto dolor.

En lo que sí parecen estar de acuerdo todos los expertos, según recoge un artículo publicado recientemente en la Revista Andaluza de Medicina del Deporte, es en que la ingesta de líquidos o sólidos antes o durante la práctica deportiva influye en estos episodios. Estudios recientes indican que las bebidas hipertónicas con altas concentraciones de azúcares son las que, con mayor probabilidad, pueden causar flato, porque hacen que el vaciado del estómago sea mucho más lento. Los expertos recomiendan evitar cualquier tipo de ingesta 1 o 2 horas antes de la práctica de ejercicio físico y evitar las bebidas ricas en carbohidratos, como jugos de frutas.

 En cuanto a los deportes donde se produce el flato con más frecuencia, el estudio mencionado revela que la natación es el deporte en el que existían más episodios (75%), seguido por la carrera (69%), la equitación (62%), las prácticas aeróbicas (52%), el baloncesto (47%) y el ciclismo (32%).

 

 

¿Cómo se previene?

 

– Principalmente, para evitar el flato es conveniente tener una adecuada salud digestiva y evitar la acidez o la inflamación intestinal. Estos problemas gastrointestinales se pueden solventar teniendo una buena alimentación.

– Procura disminuir las oscilaciones en la altimetría de la carrera. Vigila la velocidad en  las cuestas hacia abajo, cuida tu calzado y la técnica de carrera, sobre todo para mejorar  la amortiguación.

– Evita quedarte sin oxígeno, respira de forma controlada retrasando la aparición de hipoxia.

– Mejora la técnica de carrera para evitar el rozamiento de las vísceras y la irritación del peritoneo.

– Para evitar que el estómago tenga mucho peso, procura hacer la digestión antes de ponerte a correr. Date tiempo (unas 2-3 horas) después de comer y evita comidas copiosas.

– Cuando tengas sed, mejor dar pequeños sorbos que grandes tragos de golpe.

– Disminuye el ritmo en carrera, haciéndola más suave.

– Realiza un entrenamiento de la musculatura respiratori

¿Y si aparece?

Sigue caminando y no te pares de golpe. Presiona la zona del dolor (generalmente debajo de las costillas, en los músculos intercostales) y flexiona el tronco poco a poco hasta que vaya desapareciendo el dolor. Acto seguido, realiza una extensión del tronco en la zona donde se tenga el dolor, llevando el brazo del lado donde se sitúa el dolor por arriba de la cabeza y hacia el lado contrario. A los pocos minutos, sigue caminando.

– Realiza unas cuantas espiraciones para vaciar el aire de los pulmones y favorecer la relajación del músculo diafragma.

Fuentes: www.runners.es

Guía Corre + running

www.foroatletismo.com