COMPARTIR

Power Walking: el “nuevo running”

corredor en carretera 

  No se  trata de un paseo  grato mientras conversamos con nuestros amigos. Es caminar enérgicamente con una técnica específica

 

 Hay una nueva manera de “tomar las calles” para ejercitarnos y es que no todos pueden correr. Bien sea por lesiones, por edad, por sobrepeso o porque simplemente hay personas  a las que no les gusta trotar , hay una manera de  comenzar a practicar de forma  disciplinada un deporte que han calificado como el “nuevo running”: el power walking.

De acuerdo con un estudio publicado recientemente en la revista especializada Arteriosclerosis, Thrombosis and Vascular Biology,  el power walking  es ampliamente recomendado. Según este trabajo lo realmente importante es la distancia recorrida no la velocidad con la que se realice. Para efectos preventivos dan algunas claves importantes: cuando se emplea similar gasto de energía, correr reduce el  riesgo de hipertensión en un 4,2 % y  caminar de manera rápida  un 7,2 %. En cuanto al riesgo de  colesterol alto, correr supone una reducción de ese riesgo en un 4,3 %y  el power walking en un 7%. En cuanto a las  enfermedades cardiacas, correr reduce el riesgo en un 4,5% y caminar en un 9,3 %. Es decir, “en ocasiones  andar es mucho más beneficios que correr y produce menos desgaste y riesgo de lesiones en nuestras articulaciones”, concluye esta publicación.

 

La técnica

  Pero atención amigos, esta disciplina implica mucho más  que caminar.  Hay una técnica que debemos tener en cuenta:

 El Power Walking es energético, es andar por las calles de una manera atlética y diferente, es caminar  deprisa entre 7 y 9 kilómetros a la hora. Uno de los pies debe estar siempre en contacto con el suelo y tiene que ir acompañado de un balanceo de los brazos, es parecido a correr pero con una mezcla de trote pero es menos agresivo para nuestras articulaciones.

Para practicarlo es necesario andar con la mirada al frente, los hombros relajados, los brazos doblados en un ángulo de casi 90° y moverlos hacia delante y atrás y no hay que levantar los codos. No hay que dar pasos demasiado largos e ir de prisa con pasos cortos, seguir una línea rectar apoyando primero el talón, después la planta y terminar con los dedos.  La respiración debe hacerse con inhalaciones rítmicas para así incrementar la resistencia.

 En cuanto a la frecuencia: lo ideal es hacer entre 3 y 4 sesiones semanales, con menos apenas notaríamos resultados.

En relación al tiempo,  entre 40 y 45 minutos son suficientes para empezar, después, depende de ti ir incrementando el tiempo.

 

Beneficios  del power walking

Disminuye la tensión arterial, además de los niveles de colesterol.

– Evita problemas cardíacos.

– Mejora el sistema inmunitario aumentando la producción de componentes en sangre para combatir virus y enfermedades.

– Reduce la influencia de la diabetes. Tonifica una gran cantidad de músculos como los muslos, las pantorrillas y los glúteos.

– Te ayuda a eliminar tensiones y preocupaciones de tu día a día.

– Si la realizas en la mañana te ayudará a activarte.