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Los siete pecados capitales del corredor

Eforia de salida

Estás iniciándote en el running y quieres “comerte el asfalto”. Sin embargo, hay cosas que nunca debes olvidar
Tienes el empuje, la motivación. A veces tienes tantas ganas de correr que saltas al asfalto obviando algunas cosas que nunca deberías olvidar. Esta “lista control” te servirá de guía de aquello que siempre debes tener presente. Con esto, evitarás lesiones y mejorarás en tu desempeño.

■Nunca, nunca, nunca corras con dolor: si un día salimos a rodar y notamos molestias o dolor, seguramente es porque el cuerpo nos está avisando de que algo no va bien. Pensar que ya se irá y seguir trotando puede acarrearnos una lesión grave. Mejor estar 2-3 días descansando que un mes sin poder entrenar.
■Cambia tus zapatos: unos zapatos muy gastados alteran la pisada y además la zancada quizás pierda eficiencia. Igualmente pueden aparecer molestias articulares o musculares. La vida media de unas zapatillas son entre 600 y 800 kilómetros, a partir de esta distancia comienzan a perder propiedades, con lo que no conviene alargar muchos más su vida
■Nunca te saltes el calentamiento: Cuando llevamos tiempo corriendo pensamos que no necesitamos calentar y que con ir los primeros metros más despacio será suficiente. Hacer ejercicios dinámicos de flexibilidad junto con movilidad articular va a ser clave para poner las articulaciones a punto.
■No corras mucho tiempo sin hidratarse. No notar sensación de sed no significa que el cuerpo no la necesite. Correr con déficit de líquido es muy agresivo para el cuerpo y lo ponemos en situación extrema, lo que hará que disminuyamos nuestro rendimiento durante el entrenamiento y después la recuperación sea más larga.
■Si vas a correr largas distancias no lo hagas sin comer algo: con esto no estamos diciendo que tengas que comer algo justo antes de salir a correr, pero sí haber ingerido algún alimento al menos 2 horas antes. Correr sin nada de energía hará que agotemos las reservas y esto, además de volvernos poco eficaces, puede ser peligroso cuando queremos meter intensidad en la carrera.
■Ve a tú propio ritmo: no” te piques” con los otros. Esto es algo más común de lo que pensamos. El competidor que llevamos dentro se activa inconscientemente cuando vemos a otro corredor que nos sobrepasa, pero tenemos que pensar que cada uno tiene su ritmo y su rutina de entrenamiento.
■No repitas siempre la misma ruta: al igual que hay que variar el entrenamiento con rodajes, series y cambios de ritmo, las rutas también hay que cambiarlas porque sino comenzaremos a aburrirnos de siempre ver lo mismo y nuestras piernas se acostumbrarán a hacer siempre la misma rutina. Ten siempre 4-5 recorridos a mano: llanos, con cuestas suaves, cuestas fuertes, por tierra, entre otros