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La planta del pie… ¿Por qué no me deja correr?

Pies de corredor

Nota de Prensa: Carol Egui

Información: Médico Traumatólogo Andrés Delgado. @drpieytobillo

www.drpieytobillo.com

 

 

 

 

Con el auge que tiene actualmente la realización de prácticas deportivas y sobretodo la moda del maratón, los corredores deben saber que existen ciertos riesgos que pueden correr estas prácticas. La “fascitis plantar” es un problema muy común en la población general y es la causa de la mayoría de los dolores en la planta del pie en este tipo de deporte, produciendo incomodidades al correr, pudiendo llegar a molestar durante las actividades cotidianas no deportivas, conllevando a la retirada de muchos corredores ocasionales de estas actividades.

La fascia plantar es banda fibrótica que recorre toda la planta del pie, desde el calcáneo (en el talón) hasta los 5 dedos, que funciona como una cuerda de arco sosteniendo el arco de la planta, mejorando la fuerza de empuje del pie durante el caminar, la carrera y el salto.

La localización del problema, la mayor parte de las veces está en el talón. Al caminar, en promedio, el talón golpea 58 veces el suelo por minuto, con una fuerza de 110% del peso del cuerpo. Al trotar se pueden generar fuerzas en este sitio de hasta 200% el peso del cuerpo. La presión de una persona de 70 kg produce sobre el talón es aproximadamente de 9,3 kg/cm2 al correr. Esta increíble carga de peso es amortiguada por una almohadilla muy especializada que se encuentra el tejido graso de la planta del pie.

Cuando los dedos se doblan al final de un paso, cuando el pie está casi de puntillas para impulsar el cuerpo, la poca elasticidad de la fascia plantar tracciona al calcáneo (hueso que conforma el talón). Esta unión de dos estructuras con funciones distintas, donde la fascia es muy resistente a la tracción y el calcáneo el muy resistente a la carga axial, es el sitio de concentración de fuerzas estresantes.

El constante trabajo al que se le somete la fascia plantar, forzándola a tensiones cada vez mas importantes para alcanzar mas velocidad, distancias mas largas y saltos mas fuertes, es causa de microlesiones en esta unión de la fascia al calcáneo, donde comúnmente se encuentra el dolor.

Muchas veces se forman calcificaciones en la inserción del calcáneo, el conocido “espolón calcáneo”, pero la presencia de dicho espolón en personas sin síntomas y la presencia inconstante de éstos en las personas con fascitis plantar, nos indica que el “espolón” no es el causante de la fascitis y no es lo que duele.

La fascitis plantar es típica de corredores de larga distancia entre los 30 y 40 años, además en la gimnasia, tenis, voleibol, baloncesto y salto largo, sin excluir la población no deportista, ya que hasta el 10% todas las personas van a tener esta molestia en algún momento de su vida.

La causa puede estar determinada por factores anatómicos, donde es importante mencionar el acortamiento del Aquiles o acortamiento de los gemelos, la diferencia de longitud de miembros inferiores, entre otros; y factores mecánicos, donde podemos hablar de las superficies muy duras, el calzado con poca protección en el talón, el estar de pie de forma prolongada, etc… Ahora bien, los factores de riesgo mas importantes para desarrollar este problema son el sobrepeso y la capacidad de doblar el tobillo hacia arriba (que está en relación con el acortamiento de los gemelos). De hecho un tobillo que no puede doblar hacia arriba mas allá de un ángulo recto tiene 23 veces mas probabilidad de tener fascitis plantar. El sobre-entrenamiento y/o el mal entrenamiento, también entre los factores causales, siempre hacen al deportista mas propenso a lesionarse.

Los atletas se quejan de dolor que se localiza en la planta del pie, bajo el talón, al principio de la puesta a andar, sobretodo en la mañana al levantarse de la cama. Esto se empeora generalmente con el trabajo físico. Muchas veces los corredores se quejan del dolor los primeros minutos del entrenamiento o la competencia, o solo aparece en carreras muy largas. El dolor puede llegar a ser muy intenso y además se puede correr hacia los dedos, por el borde interno del pie.

El tratamiento se basa en modificación de la actividad deportiva, con disminución de la carga axial mediante ejercicios en piscina o trabajo cardiovascular en bicicleta. Indispensables y de gran relevancia para mejorar son los estiramientos, específicos para la fascia plantar y además, de mucha importancia, estiramientos de los gemelos. La aplicación de frío local. Rehabilitación y fisioterapia, donde se puede incluir ultrasonido, electricidad, laser, terapia electromagnética, vendajes funcionales, taping (cintas adhesivas especiales) y entre otras posibilidades, las ondas de choque extracorpórea parecen tener un sitio importante en el tratamiento rehabilitador de la fascitis plantar. Además de toda esta gama de herramientas para luchar contra la persistencia de estas molestias, usualmente acompañamos estas terapias con analgésicos vía oral. El uso de aparatos ortopédicos como férulas para uso nocturno es habitual.

Los síntomas pueden llegar a persistir hasta 6 meses, aunque si se inicia un buen tratamiento en fases tempranas, podemos acortar los períodos fuera de actividad competitiva ó actividad fuerte a 4 – 6 semanas. Una vez utilizados todos los métodos conservadores posibles (es decir, no quirúrgicos) y de tener un período efectivo de rehabilitación no menor a 6 meses sin mejoría del problema, se puede proceder a pensar en opciones quirúrgicas, teniendo en cuenta que la cirugía se base en cortar parte o la totalidad de la fascia, justo después de su salida desde el calcáneo, gesto con el cual, se puede llegar a perder fuerza del brazo de palanca que hace el pie a la hora impulsar el cuerpo hacia delante y que en la gran mayoría de los pacientes, las molestias suelen mejorar, se trate o no, entre 6 y 18 meses, aunque tiende a recurrir.

Entonces la planta del pie te puede dejar correr, si comprendes que hay una relación entre la fascia plantar y los músculos de la pantorrilla (gemelos), si los estiras adecuadamente antes y después del ejercicio, si cuidas el peso, si no abusas y llevas el entrenamiento con buen asesoramiento y si acudes temprano a un especialista para el tratamiento. Y cuando te duela, entiende que ha cómo tratarla y que, a pesar que pueda parecer