COMPARTIR

La paciencia debe ser tu aliada

corredor

Si participas en carreras lo bastante largas, aprenderás que lo bueno es para quienes saben esperar. Después de lograr un amargo segundo puesto en los Campeonatos de Cross de la NCAA en 2007 (y un 13º en los 10 km de los Juegos Olímpicos), Galen Rupp se enfrentaba a la perspectiva de graduarse sin un título nacional individual. Pero en los campeonatos de la NCAA en noviembre, el niño prodigio de la Universidad de Oregón esperó al momento adecuado antes de lanzar su ataque y ganar, para llevar así a su equipo a la victoria. La virtud de la paciencia en las competiciones quedó grabada en mí desde mis comienzos. Una y otra vez he comprobado que la paciencia da sus frutos en distintas distancias y niveles de competición.

UNA SALIDA INTELIGENTE

En los Campeonatos de Cross de la NCAA de este año, Samuel Chelanga, de la Universidad de Liberty, hizo la primera milla en 4:21, unos 10 segundos más rápido que Rupp. Chelanga había ganado una carrera previa a los campeonatos con la misma estrategia de dejar al resto de corredores en segunda línea. Sin embargo, en los campeonatos, en lugar de sucumbir a la presión de una desventaja tan temprana, Rupp se centró en mantener un ritmo rápido. A medida que Chelanga se relajaba inevitablemente después de su endiablada velocidad inicial, Rupp recortó su ventaja y hacia la segunda milla iba corriendo hombro con hombro junto a Chelanga.

NO TE FUNDAS

En el Maratón de Nueva York 2008, el marroquí Abderrahim Goumri lanzó un ataque aparentemente definitivo a 7 km de la meta. El brasileño Marilson Gomes dos Santos se vio sorprendido, no pudo mantener la aceleración y quedó retrasado unos 100 m. Pero cuando las últimas cuestas de Central Park comenzaron a pasar factura a Goumri, Gomes dos Santos vio en él una ligera debilidad y contraatacó. En su precipitación por vencer, Goumri se agotó. Gracias a que Gomes dos Santos mantuvo un ritmo razonable durante toda la carrera, pudo acelerar cuando adelantó a su contrincante en los últimos 800 m y lograr la victoria desde una aparente derrota.

LANZA TU ATAQUE

En la última parte de la carrera, tienes que estar preparado para lanzarte a la ofensiva, haciendo uso de lo mucho o poco que quede en tu motor a esas alturas de la película. Si tienes un buen final, tendrás que esperar hasta que llegues a la última curva y confiar todas tus esperanzas al sprint. Si eres más bien un corredor de fuerza, deberías hacer una aceleración prolongada en los últimos 3 kilómetros. Para Rupp, el momento de lanzar el ataque se produjo en los últimos 400 metros. Con la línea de meta a la vista, desencadenó su colpe final, adelantó en el esprint a Chelanga y logró su deseado título de la NCAA.

Cómo mejorar un final rápido

GALEN RUPP, uno de los mejores fondistas en pista (27:33 a los 21 años) y cross estadounidenses, ha mejorado su final haciendo series de 6 x 200 al 90% del esfuerzo máximo, una o dos veces a la semana, después de alguno de sus intervalos largos y de rodajes a ritmo controlado. Estos entrenamientos preparan su cuerpo para reclutar las fibras de contracción rápida en la última parte de una carrera y para correr rápido de un modo adecuado cuando esté fatigado. También significa que nunca pasan más de unos pocos días sin correr a ritmo rápido.

Fuente: Runners.com