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Hidratación mientras corres

7395504066_eb4662519c Para mantener una buena hidratación durante la rutina de ejercicios, se debe consumir líquidos antes, durante y después de la misma. Se sugiere que los atletas durante el ejercicio consuman bebidas deportivas cada 10 – 15 minutos, para minimizar la pérdida de peso corporal, los electrolitos y las sales esenciales producto de la deshidratación. Hay quienes combinan las bebidas deportivas con la ingesta de agua sola.

De cualquier manera no debes esperar a tener sed para hidratarte. En ocasiones esperar a ese momento ya puede ser muy tarde, comenzar a sentir los síntomas de la deshidratación y disminuir sensiblemente el rendimiento de tu entrenamiento.

Hay que recordar que también a través de las frutas, las verduras o las sopas estamos recibiendo líquidos que deben sumarse a la hora de determinar la cantidad de líquido que ingerimos a lo largo del día.

 

Monitorea tu nivel de hidratación

Podemos enumerar tres métodos para saber qué tan bien hidratados estamos y con qué velocidad perdemos líquido a lo largo del entrenamiento o la competencia. En primer lugar hay que decir que no todos somos iguales en ese aspecto y que muchos factores influyen en la pérdida de líquido mientras nos ejercitamos.

Una de las formas para determinar nuestro nivel de pérdida de líquido es practicándonos una prueba de hidratación a través de algún médico especialista en el área. Algunos entrenadores también están preparados y capacitados para hacerlas.

También se puede llevar un control de nuestro peso antes de comenzar a entrenar, súmale cuánto líquido tomas durante el mismo, y réstale cuánto pesas al final. La pérdida de peso (si la hay) corresponde a la cantidad de líquido expulsado durante la práctica el cual debes reponer durante el día.

Otra vía, tal vez más sencilla, es a través de la observación de la orina. Cuanto más clara sea mayor será el nivel de hidratación. Cuanto más oscura, nuestro cuerpo necesita más líquido para poder funcionar correctamente.