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El deporte y la menstruación

chicacorre

Según varios estudios los trastornos menstruales son más frecuentes en mujeres que practican deporte intenso o llevan dieta rigurosa, ya que esto altera su producción de hormonas y retrasa la llegada de la primera regla o su desaparición.

Los médicos consideran que en dicha problemática influyen factores como estrés y disminución de porcentaje de tejido graso en el cuerpo, ya que éste es necesario para el metabolismo  de las hormonas femeninas. En consecuencia, los ovarios no producen los estrógenos necesarios para que el recubrimiento del útero o matriz se desarrolle y se genere la hemorragia menstrual.

Es fundamental considerar que dichas alteraciones hormonales dan lugar a reducción de la densidad ósea (adelgazamiento de los huesos debido a disminución de calcio y proteína colágena), lo que puede derivar en fracturas irreversibles. Esto se debe a que los estrógenos dejan de producirse o se generan en muy bajas cantidades, y debemos recordar que son los encargados de ayudar a mantener la masa ósea en niveles adecuados.

¿Qué hacer?

Cuando se presentan alteraciones menstruales a causa de práctica excesiva de ejercicio y dieta restrictiva, es conveniente que la afectada acuda al ginecólogo y nutricionista. El primer médico recomendará reducir el nivel de actividad física mientras se regularizan los ciclos menstruales y, si lo considera necesario, prescribirá tratamiento a base de estrógenos; por su parte, el segundo especialista indicará régimen alimenticio adecuado a la edad, peso, estatura y gasto calórico de la deportista.

 

 

Ahora bien, hay quienes piensan que no es conveniente realizar ejercicio mientras se está menstruando debido al dolor abdominal y a la secreción sanguínea. Sin embargo, pese a estos síntomas no se contraindica, sólo se recomienda que sea ligero (por ejemplo, caminar, trotar o andar en bicicleta) y se practique siempre y cuando el esfuerzo no cause molestias adicionales.

 

 

Fuente: Runners World España