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Cuando corren dos

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  Recientes estudios demuestran que una mujer corredora no tiene por qué abandonar su deporte cuando está esperando un bebé. Sin embargo es necesaria la consulta con su obstetra y mucha prudencia.

 Estar embarazada no es una enfermedad, por el contrario es uno de los momentos más maravillosos  para una mujer. Sin embargo, hasta hace poco existía el mito de que una  embarazada no debía  hacer ejercicio y menos aún correr. Este trabajo aporta algunos datos interesantes sobre el tema. Con prudencia y sin exagerar una futura  mamá que ha  practicado el running con anterioridad no tiene por qué abandonarlo.

   Hay  opiniones prestigiosas que han escrito al respecto.  El Dr. Robert Sallis, co-director de Medicina del Deporte del  Medical Center de Fontana  y portavoz del  American College of Sports Medicine  señala  en una entrevista de la página www.thahsfit.com  lo conveniente de que las mujeres corredoras mantengan el hábito cuando esperan a un bebé. “Mis pacientes que han corrido durante el embarazo aumentan menos de  peso,  dicen sentirse mejor en general, tienen un trabajo de parto más fácil y  sufren menos depresión después de dar a luz”.

   De hecho, el Dr. Salis citó un estudio según el cual a los 5 años de edad, los niños de madres que hicieron ejercicio durante el embarazo, puntuaron más alto en pruebas de habilidades de  inteligencia, coordinación y  lenguaje, en comparación con los niños de madres sedentarias.

Lo que sí deben tener en cuenta las embarazadas es que ahora deberán tomar precauciones por partida doble: por ellas y por el pequeño que crece en sus pancitas. Mucho más si se trata de una actividad intensa, como es correr.

  Recomendaciones básicas

  – Si nunca has corrido mejor espera dar a luz para iniciarte en este deporte, pero si ya tu cuerpo está acostumbrado al entrenamiento no tienes por qué abandonarlo. Lo que sí deberías es bajar un poco la intensidad. Calma, cordura y sentido común. No te exijas demasiado. La idea es que disfrutes de tu deporte, no que sufras con su práctica.

-Ten cuidado con el calor y la humedad. ¿Sabías que las embarazadas son más propensas a la insolación? Sí, es así, por ello ten cuidado si te ejercitas al aire libre durante un día soleado y caluroso. Bebe agua y, ante la mínima señal de agotamiento o mareo, deja de correr.

-Corre sobre superficies planas. A las embarazadas les cuesta mantener el equilibro por el peso de su barriguita, así que si eliges salir a correr durante la dulce espera, recorre superficies planas. Olvídate de las colinas, bajadas u otras superficies irregulares, pues podrás caer y lastimarte.

-Bebe agua. Cuando corremos, transpiramos mucho y nuestro cuerpo pierde líquidos que necesita recuperar a través de la hidratación. ¡Jamás salgas a correr sin una botella de agua! Procura tener una buena hidratación.

-Usa el calzado adecuado. La elasticidad en los músculos de las embarazadas cambia debido a la acción de la hormona relaxina, por eso es necesario un calzado adecuado para mantener el equilibrio y evitar lesiones musculares.

-La actividad física durante el embarazo es muy positiva, pero aun así  recuerda consultar con tu obstetra ante la menor duda.

Fuentes:

http://www.thatsfit.com/

http://www.vivirsalud.com/

http://www.runners.es

http://www.sportslife.es