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CONSEJOS PARA APRENDER A ADMINISTRAR LA ENERGÍA AL CORRER

cansada

La sabiduría y experiencia para administrar la energía de la que dispones mientras corres, es una de las grandes claves para obtener buenos o malos rendimientos.

Un mal cálculo, ya sea por utilizar todos los recursos antes de tiempo, o bien por reservar demasiado para el final, no permite desarrollar todo el potencial, limitando los logros.

Para que no te suceda esto y puedas dar lo mejor de tí en las carreras en las que participes, te invitamos a leer algunos consejos.

EN LOS ENTRENAMIENTOS

Los entrenamientos sirven para mejorar en todo sentido, y este aprender a administrar la energía mientras corres es una de las cosas que deberías practicar.

Ya sea realizando pasadas o intervalos de carrera, es importante que estos sean a un ritmo parejo, empezar muy fuerte para luego caer, no genera un estimulo constante al cuerpo y por ende la adaptación, o sea la mejora, no es tan buena.

Por otro lado, ser muy conservador, y sólo exigirse en los últimos tramos, no permite desplegar toda la capacidad, reduciendo la calidad del entrenamiento. Lo mismo sucede en los fondos o rodajes largos, terminar con un sprint o una gran aceleración de 100 metros no genera ventaja alguna.

EN LA PLANIFICACIÓN

Sin embargo, la energía no solo se regula durante un entrenamiento específico, sino también en la forma de planificarlos.

De poco o nada sirve empezar el lunes con todo, querer hacer más de lo lógico, seguir a toda máquina el martes, el miércoles ya estar agotado y no volver a entrenar hasta el lunes siguiente.

El cuerpo asimila mucho mejor, y es más fácil de realizar, entrenamientos con descansos intercalados, a fin de, llegar al final de la semana, con estímulos regulares y energía para continuar.

Donde este error suele ocurrir, y ser muy dañino, es en los ciclos de entrenamientos. Entendiendo estos como la pretemporada, la preparación específica para la competencia, y el momento de competencia en sí.

Es más común de lo habitual, empezar una preparación con todas las fichas sobre la mesa, planificar entrenamientos todos los días de la semana, buscar el máximo con mucha frecuencia.

Pero el camino es largo, un buen ciclo dura unos 5 o 6 meses, y a medida que pasan las semanas, el entusiasmo inicial decae, y lo que antes era un placer se torna una carga. Es preferible planificar con prudencia: siempre se está a tiempo de sumar más si el cuerpo lo pide.

EN LAS CARRERAS

Por último, es fundamental esta visión en las carreras en las que participas.

El ritmo de salida, la proyección que se haga para cada parcial de carrera, debe estar cuidadosamente evaluada. La mejor preparación se arruina por un mal plan de carrera.

Ya sea demasiado ambicioso, llevando a un colapso antes del final, o demasiado conservador, guardando mucha energía para cuando ya sea tarde para usarla.

Lograr el perfecto equilibro es un viaje que nunca termina, requiere un conocimiento de nuestro cuerpo al nivel más intimo y sincero. Pero es un viaje apasionante: encontrarse con uno mismo.

Fuente: Runfitners.com