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Botiquín del corredor

Los atletas de larga distancia conviven con algunos problemas que, si no son tratados, pueden terminar en lesiones crónicas, como lastimaduras por roces avanzadas, o callos que pueden dañar seriamente los pies.

Algunos de los ejemplos más frecuentes son las ampollas, lastimaduras por roce, caída y encarnación de las uñas y pie de atleta. Para tratar estos problemas que aparecen de improvisto puedes armar un botiquín de emergencias y calmar, por lo menos por un rato, el dolor.

Tres elementos fundamentales que debe tener un atleta en su botiquín:

Cortauñas:
Para evitar que tus uñas se pongan negras o incluso se te caigan, es fundamental que las mantengas bien cortas. Otro punto importante es que uses el calzado correcto; si tus zapatos te quedan justos, tus uñas sufren más presión.

Cremas antimicóticas:
La humedad que genera la transpiración de tus pies puede desencadenar una lesión de la dermis muy común en corredores, el pie de atleta. Los principales síntomas sin ardor y picazón, debido a hongos que suelen instalarse en la planta de los pies y entre los dedos. Para anticiparte a estas molestias usa una crema antimicótica después de bañarte.

Vaselina:
Es una gran aliada para los corredores de fondo. La vaselina sirve para evitar roces. Su principal función es lubricar la zona para evitar el roce entre las costuras de la prenda o la misma piel. Las zonas más propensas a sufrir esta lesión de la piel son la entrepierna, el cuello, las axilas, los pezones (en los hombres) y debajo del busto (las mujeres).

 

Fuente: espnrun.com