COMPARTIR

Africanos ganaron en carrera de San Silvestre en Sao Paulo

20151231-635871730917385695_20151231154142-kZxH--911x683@MundoDeportivo-Web

El keniano Stanley Biwott y la etíope Yimer Wude Ayalew vencieron este jueves la 91 edición de la Carrera Internacional de San Silvestre, en Sao Paulo, en las modalidades masculina y femenina, respectivamente.

Ambos resultados consolidan el reinado africano en la tradicional prueba callejera que se disputa cada 31 de diciembre. Los africanos se impusieron en las últimas cinco ediciones y las africanas en las últimas nueve. Biwott, campeón del Maratón de Nueva York 2015, recorrió en 44:31 minutos los 15 kilómetros del trayecto por las calles céntricas de la mayor metrópolis de Sudamérica. En segundo lugar llegó el etíope Leul Aleme, quien demoró tres segundos más en completar el recorrido.

En la modalidad femenina, Ayalew conquistó su tercer título en San Silvestre, tras los triunfos obtenidos en 2008 y 2014. La atleta etíope venció con un tiempo de 54:01 minutos, lo que supone una ínfima ventaja sobre la segunda colocada, la keniana Delvine Meringor, quien llegó a la meta en 54:03 minutos.

Este año, el evento premió a los diez primeros clasificados en cada modalidad -masculina y femenina- con un total de 382.000 reales (unos 98.000 dólares). Los campeones ganan 80.000 reales cada uno, y los segundos 40.000 cada uno (unos 20.500 y 10.250 dólares, respectivamente).

Al igual que el año pasado, en esta oportunidad participaron 30.000 personas en la carrera, contando atletas de élite y aficionados. De estos últimos, muchos comparecen año a año disfrazados de los más diversos personajes, siendo los superhéroes los más destacados.

Una particularidad que se vio en esta edición de la San Silvestre fue que la política se filtró en la prueba. Con Brasil viviendo momentos difíciles en lo político a raíz de la apertura de un proceso con miras a destituir a la presidenta Dilma Rousseff, algunos corredores utilizaron la prueba para manifestarse a favor de la salida de la mandataria.

 

 

Fuente: El Universal