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4 cosas que debes saber sobre tus rodillas

rodillaUno de los puntos débiles del corredor sin duda alguna son las rodillas, que pueden presentar molestias como resultado de alteraciones en otras partes del cuerpo. Aquí les presentamos 4 cosas que todo corredor debe saber sobre sus rodillas según Runners World:

 

Los runners no padecen más artritis que los no corredores:

Estudios han comprobado que los corredores son menos propensos a sufrir de artritis. Un equipo de investigadores que estudió  a un grupo de corredores y no corredores durante 18 años, y encontró que el 20% de los corredores desarrollaron artritis durante ese tiempo, pero los no corredores que presentaron síntomas de artritis alcanzaron el 32%. Incluso, un segundo estudio demostró que los corredores con mayor kilometraje presentaban la tasa más baja de artritis de toda la muestra.

 

La edad no es un condicionante para el supuesto anterior:

Los expertos sostienen que la pérdida de cartílago se debe naturalmente al envejecimiento. No obstante, no existen evidencias claras de que correr acelera esa pérdida.

 

Los suplementos no ayudan al crecimiento del cartílago:

A pesar del bombardeo publicitario en los medios, no existe en el mercado ningún suplemento que aumente el cartílago el la rodilla. La glucosamina, Uno de los más populares, puede ayudar con la osteoartritis de la rodilla mediante la protección del cartílago articular, que, entre otras funciones, ayuda a lubricar la articulación de la rodilla.

 

La llamada ‘rodilla del corredor’ viene causada, normalmente, por problemas en otras partes del cuerpo:

La lesión de rodilla más común entre los corredores es la llamada ‘rodilla del corredor’. Su nombre clínico es condromalacia rotuliana o síndrome de dolor patelofemoral, que es la inflamación del cartílago en la rótula. Cada vez hay más consenso entre los profesionales de la medicina deportiva de que muchas personas con la rodilla del corredor tienen algunos problemas biomecánicos comunes. Algunas de las zonas que afectan a la ‘rodilla del corredor’ son las caderas y los glúteos débiles, que provocan la inestabilidad en la parte baja de las piernas; unos cuádriceps débiles, que entregan a la rodilla todo el trabajo para movilizar la pierna; los isquiotibiales débiles, que trasladan parte del impacto del funcionamiento a las rodillas. Un buen programa de fortalecimiento, es clave para todo corredor que se precie.

 

Fuente: www.runners.es